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Vol. 82/No. 7      19 de febrero de 2018

 
(portada)

Partido Socialista de los Trabajadores: ¡Por un mundo sin armas nucleares!

 
La siguiente declaración fue hecha el 30 de enero por John Studer, director de campaña electoral del Partido Socialista de los Trabajadores.

El Partido Socialista de los trabajadores exige el desarme nuclear inmediato y unilateral por parte de Washington, como lo ha pedido desde que se usara por los gobernantes estadounidenses por primera vez contra los pueblos de Hiroshima y Nagasaki en 1945. Al igual que la dirección comunista de Cuba, el PST pide a todos los gobiernos —los otros ocho países que poseen armas nucleares y aquellos cuyos gobernantes creen que podrían beneficiarse construyéndolas— a desarmarse y renunciar a todo desarrollo de programas para armamento nuclear.

El dirigente cubano Fidel Castro explicó en 2016 que la carrera armamentista a muerte para desatar el poder destructivo de las armas nucleares puede “hacer imposible la vida humana sobre la tierra”. El imperialismo estadounidense despliega un arsenal nuclear masivo para imponer su posición dominante en el sistema mundial imperialista. La administración de Barack Obama planeaba construir una nueva gama de bombas nucleares menos poderosas, diciendo que sería más fácil usarlas cuando los gobernantes estadounidenses lo vieran necesario.

Los mismos capitalistas que controlan el arsenal nuclear estadounidense también son los responsables principales de los ataques contra las condiciones y dignidad de los trabajadores en Estados Unidos y las crecientes guerras en el extranjero de hoy.

Washington amenaza al pueblo de Irán, declarando que Teherán debe desmantelar su programa nuclear. Los gobernantes estadounidenses presionan a la República Democrática Popular de Corea para que cesen su programa de armas nucleares.

El PST exige que Estados Unidos cese sus sanciones contra Irán y Corea del Norte; que Washington retire sus tropas, buques y fuerza aérea de Corea y el Medio Oriente; y se declara a favor de una península coreana, Asia y el mundo entero libre de armas nucleares.

“¿De qué sirve producir un arma nuclear frente a un enemigo que tiene miles de armas nucleares? Sería entrar en el juego de los enfrentamientos nucleares”, dijo Fidel Castro en Cien horas con Fidel, una serie de entrevistas con el periodista español Ignacio Ramonet, realizadas desde 2003 hasta 2005.

“Nadie debe tener derecho a fabricar armas nucleares. Y menos aun el derecho privilegiado que ha impuesto el imperialismo para imponer su domino hegemónico”.

“Nosotros poseemos armas del poder de las nucleares, es la magnitud de la justicia por la cual luchamos”, dijo Castro, “el poder invencible de las armas morales”.

Castro parte de la capacidad de millones de trabajadores para organizarse y luchar porque tienen una revolución que vale defender, un ejemplo a emular por los trabajadores del mundo entero. Una revolución de estatura moral sin compromisos.

Y el camino internacionalista de la dirigencia revolucionaria cubana durante décadas, que incluye la movilización de cientos de miles para ayudar a derrotar la invasión de la Sudáfrica del apartheid contra Angola, impulsó el espíritu de lucha y la autoconfianza de los trabajadores y agricultores cubanos.

Un mundo libre de armas nucleares crearía mejores condiciones para que el pueblo trabajador avance nuestras luchas contra la explotación y la opresión por los gobernantes capitalistas. No existe mejor razón para la construcción de un movimiento capaz de derrocar el domino capitalista y reemplazarlo con el poder obrero, que poder quitar las armas nucleares de las manos de los gobernantes propietarios y poner fin a la posibilidad de su uso.  
 
 
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