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Vol. 77/No. 19      20 de mayo de 2013

 
(artículo principal)
Decenas de miles en EUA
marchan el 1 de mayo
Congreso debate ‘reforma’ migratoria
‘No somos criminales, somos trabajadores’
 
Militante/Betsy Farley
“No somos criminales, somos trabajadores”, dijo Brian Mendoza, uno de los más de 3 mil participantes en marcha en Chicago, una de decenas de actividades en todo el país el 1 de mayo.

Militante/Seth Galinsky
Participantes de la marcha en Nueva York.

POR BETSY FARLEY
Y SARA LOBMAN
 
Decenas de miles de personas se unieron a manifestaciones el 1 de mayo en más de 50 ciudades a través de Estados Unidos, muchas de ellas portando pancartas exigiendo el fin a las deportaciones y a los programas gubernamentales que criminalizan a los trabajadores inmigrantes, como E-Verify y Comunidades Seguras (Secure Communities). Entre los participantes estaban trabajadores que marcharon en contingentes sindicales y trabajadores no sindicalizados, tanto inmigrantes como nativos.

Las acciones fueron organizadas y promovidas en gran parte por coaliciones que incluyeron sindicatos, grupos religiosos y organizaciones que abogan por los inmigrantes y apoyan una legislación de “reforma” migratoria, incluyendo un proyecto de ley que se encuentra actualmente ante el Senado norteamericano, aunque muchas son críticas de algunas de sus disposiciones.

Más de 3 mil personas marcharon en Chicago. “No somos criminales, no somos terroristas, somos trabajadores”, dijo al Militante Brian Mendoza, trabajador en una compañía de palas. Su compañero de trabajo Luis Adalpe dijo que ganan solo el salario mínimo. “Estamos luchando por algo mejor”, dijo.

“Ninguna de las propuestas que están discutiendo en el Congreso son suficientemente buenas”, dijo Celina Martínez, trabajadora de plásticos en Des Moines, Iowa, que vino a Chicago con tres compañeros de trabajo. “Necesitamos mejores, necesitamos la residencia y el derecho de hacernos ciudadanos”.

“Las empresas nos dividen, pero estoy aquí para hablar contra el maltrato de mis hermanos y hermanas latinos”, dijo Robert Hines, que es afroamericano y trabajador de almacén.

“Ninguno de nosotros puede quedarse callado y permitir que hermanos y hermanas sean deportados en base a lo que son y donde nacieron”, añadió Elce Redmond, un compañero de trabajo de Hines.

El senador Richard Durbin, uno de los autores del proyecto de ley ante el Senado, fue uno de los oradores principales en Chicago. “Tenemos la posibilidad de que se apruebe una ley de reforma migratoria extensa este año, mejor que en los últimos 25 años”, Dijo. “Tenemos que aprovechar esa oportunidad”.

“Esta ley es un buen comienzo y necesita algunas mejoras”, dijo en una entrevista telefónica Monica Trevino, vocera de la Coalición de Illinois por Derechos de los Inmigrantes y Refugiados, que ayudó a organizar la protesta de Chicago.

El proyecto de ley, redactado por cuatro senadores demócratas y cuatro republicanos conocidos como la “Pandilla de los Ocho,” ofrece la promesa de un “camino a la ciudadanía” de más de 10 años de duración, cargado de obstáculos para los millones de personas que califican. También contiene disposiciones que profundizan los ataques a los derechos de los trabajadores y criminalizan más a los trabajadores indocumentados.

Si se aprueba la ley, sería obligatorio para todos los empleadores utilizar una base de datos del Departamento de Seguridad Nacional llamada “E-Verify” para verificar si los nuevos empleados tienen permiso para trabajar. También añadiría miles de policías de inmigración en la frontera entre Estados Unidos y México y ordenaría que se triplique el número de inmigrantes procesados bajo cargos de delito grave por “entrada ilegal” o reingreso a Estados Unidos. Además tomaría pasos hacia una cédula de identificación nacional que podría ser utilizada para crear una lista negra de militantes sindicales y otras personas que los patrones consideren indeseables.

Miles marcharon en Nueva York. La marcha fue auspiciada por alrededor de 25 locales y organismos sindicales, la coalición Primero de Mayo y organizaciones de inmigrantes. El volante portaba el título, “Derechos sindicales, Derechos de los inmigrantes, Empleo para todos: En defensa de los derechos de todos los trabajadores a afiliarse a un sindicato” y, “Este año podemos aprobar una reforma migratoria”.

Osman Canales, estudiante de Suffolk Community College quién participó en la marcha en Hempstead, Long Island, enumeró lo que él vio como los problemas con el proyecto de ley de la Pandilla de los Ocho. “E-Verify, vigilancia de la frontera, las multas, la larga espera”, dijo. “Ya es hora de que dejen de criminalizar a nuestra comunidad”.

Betsy Farley escribió desde Chicago, Sara Lobman desde Nueva York. Laura Garza de Chicago contribuyó a este artículo.
 
 
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